Todo comienza con la admiración hacia la figura del Detective Privado y con el trabajo que en muchas ocasiones es desconocido por la sociedad, con el aporte que su profesión hace a ésta .

Un día cualquiera, la decisión de trabajar en una profesión apasionante y no vacía de intrigas y suspense, llama a las puertas de quienes a través del interés mostrado hacia ella inicia el camino para poder desarrollar su ejercicio.

Es entonces cuando comienza el antes y después de la profesión del Detective Privado, que le llevará a recorrer un largo camino con la previa de las dificultades existentes y la ilusión de conseguir el objetivo final.

Empieza la cuenta atrás y si como de una carrera de obstáculos se tratara, el sudor de la ropa, y la transparencia de la misma por la humedad reflejada, impregna en su piel un tatuaje con la palabra investigación.

En un recuento apresurado por iniciar la misma, y recogidas las primeras monedas, se efectúa el pago del primer peaje a la institución universitaria que abre la puerta de acceso y que de la mano nos llevará a la meta intermedia del camino elegido.

Intermedia y llena de jornadas de exámenes y pruebas maratonianas, y con la indeleble inscripción del cuento de nunca acabar en un proceso lleno de incertidumbre del que uno se pregunta ¿y ahora que más?

Anécdotas innumerables se suman en ese periodo latente de responsabilidad en lo que a lo que a la profesión se refiere, pero con un sabor agridulce terminado el periodo de «instrucción»

La calle espera con bandejas descansando en las aceras, como si de manjar se tratara y con el único fin de elegir el camino y apostar por algo incierto de una profesión «al alza» y apasionante donde la haya.

Es ahí donde se cometerán las primeras «travesuras» fruto de la inexperiencia que para tal fin nos utiliza, y hacia la que corremos como perdigones dispersos en una área metropolitana o rugosos caminos donde empieza el apasionado mundo de la investigación.

Sin saber ciertamente donde estamos, pero con la exactitud precisa, caemos como una densa nube sobre el «objetivo» en forma de fantasma, con los ejemplares de los manuales que la institución universitaria puso a nuestra disposición como guía técnica y manual de instrucciones.

Todo se desploma cuando el estrés y la temperatura nos saca el envoltorio dejándonos al desnudo frete a la evidencia que se convertirá en el bien codiciado al que denominamos prueba.

Como si de un inmenso reloj de arena tupido se tratara, los minutos se convierten en infinitos y el paso del tiempo se detiene en forma de vacile transformando los minutos en agonía y las horas en abanicos de posibilidades esfumadas en el tiempo.

La primera investigación, la primera vez que no se quiere descubrir por descubrir, y de lo que depende nuestro futuro profesional como detectives privados al servicio de una sociedad en busca de la prueba.

Posteriormente llegarán otros devenires subiendo ligeramente el flanco de los obstáculos en esa dura pugna por hacernos un hueco en la profesión de la que esperamos recibir ligeras emociones,  y que en su tránsito se convertirán en pesadas losas dotadas de una generosa dosis de positividad.

El antes y después de la profesión del detective privado no llega a existir una vez inmersos. En tanto la profesión nos engulle con el único objetivo de ver y redactar con la objetividad y veracidad de quien tiene grabada la definición de lo justo.

Con el objetivo apasionado más que de apasionante en lo que al ejercicio de la profesión se refiere, el detective privado afronta su deambular con paso recto en busca del beneficio de lo injusto, para mediante un vuelco inesperado trasladarlo a manos de quien ansioso espera la herencia de la verdad.

Así los que en manos y ojos de terceros ponen su futuro y visión, no pueden evitar la emoción contenida de agradecer a quién con su trabajo y debida obligación remunerada, relatan en sus informes lo que con ojos alquilados han presenciado y tantas veces ha sido recreado en la imaginación de su arrendatario, poniendo de esta forma punto final a la incertidumbre.

La sombra imposible de visualizar, pero plasmada en un diario a rebosar de incrédulos pero ciertos y verdaderos hechos convertidos en prueba, hacen del apasionante mundo de la investigación un antes y un después en la profesión del detective privado.

  • Artículo dedicado a los alumnos y  detectives privados que inician su andadura, y en agradecimiento a la profesión por la oportunidad que nos ofrece de poder contribuir a construir una sociedad más justa.

Post By: InvestigaMas Detectives ®